Isla de Inhaca

La Isla de Inhaca

Mozambique tiene algunos lugares hermosos, la Isla de la Inhaca es un claro ejemplo, un paraíso situado al norte de la península de Machangulo, a unos 32 kilómetros al este de Maputo, principal puerto comercial y capital de este país. La isla es parte de la Bahía de Maputo y es uno de los destinos más bellos de este hermoso país.

Tiene unos 42 kilómetros cuadrados, llenos de manglares, playas paradisíacas y gente tan agradable que querrás vivir allí para siempre. Sin embargo, quizás una de las atracciones más interesantes, además de las ya mencionadas, es su biodiversidad, e Inhaca tiene uno de los mejores fondos marinos de esta parte del Océano Índico. La belleza de su fondo marino, la gran diversidad de peces marinos y el gran arrecife de coral que inunda sus aguas, la han convertido en Patrimonio Biológico de la Humanidad.

Si bien es cierto que poco a poco las infraestructuras turísticas van proliferando, lo cierto es que esta isla aún tiene el sabor que ofrecen el desierto y las islas paradisíacas. Una escasa población dedicada a la pesca y un paisaje de gran belleza obligan al turista a abandonar su caótico estilo de vida.

También es muy recomendable visitar la Estación Biológica Marina de Inhaca, un modesto museo que nos dará un poco más de información sobre las especies locales.

Cabe mencionar que si nos alojamos aquí también podemos visitar otros islotes, esta vez deshabitados, como Santa María y la Isla de los Portugueses. Una oportunidad para conocer sus maravillosas playas y pasar un día casi a solas con el mar.

Aunque está a sólo 15 minutos en avión de Maputo, la verdad es que la forma más interesante y económica de llegar es en barco. Podemos elegir entre embarcaciones privadas, acordar un precio previo, o tomar un transporte público. Sea como fuere, cuando lleguemos a la orilla de esta hermosa isla veremos cómo la gente enrolla su ropa; y llega un momento en que los barcos no pueden acercarse debido a las aguas poco profundas y tendremos que hacer un aterrizaje algo diferente. Puede que sea menos cómodo que otros medios de transporte, pero la verdad es que podremos observar la isla desde lejos, disfrutando de su bello y misterioso faro. Además, si viajamos durante el verano, es el momento perfecto para observar los saltos acrobáticos de las ballenas.

Isla de Inhaca